13/05/2008

Un mes sin televisión



La idea surgió entre copas, en una plática con Era[ndy], fue un ejercicio de su maestría en Terapia Gestalt, dejar de ver televisión por un periodo determinado de tiempo. No recuerdo francamente todos los beneficios que había enlistado Era por el simple hecho de ‘apagar’ al medio masivo de comunicación por antonomasia. Siempre fue una idea que me tentó, y dije: ‘pos pa luego es tarde caon, un mes sin ver tele, ni deportes, ni FX…podré?’
La parte buena es desconectarse de los noticieros, que sólo se encargan de desinformar a través de la manipulación de hechos, ofreciendo visiones parciales, sesgadas y a conveniencia de los grupos de poder; omitiendo datos fundamentales, realidade. La voz de la gente es ignorada o acallada por medio de varios instrumentos coercitivos, sólo vemos propaganda a la vieja usanza, notas a modo para hacer quedar bien a políticos ________, la libertad de prensa tan pregonada [sí, a través de la televisión nacional] en los últimos años sólo es una prostituta mediática…una teatralidad expuesta a todas luces.
La televisión ha tomado el papel de educador en muchos hogares; esto se potencia gracias al paupérrimo sistema educativo mexicano, y ante este panorama, es difícil salir del atolladero. Internet es más plural, con la revolución electrónica, la gente empieza a tomar conciencia de que también tiene voz, identidad propia, que no tiene que ser la que le imponen los medios [sí, el duopolio televisivo favorito de México] Aunque es un arma de doble filo, debido a que puede reducir el contacto físico y real. Acorta distancias y tiempo, pero a cambio puede separarnos más allá de eso. Por eso se debe caminar con cuidado por las fronteras virtuales
No hablo de una negación sistemática de los medios, sino de cuestionar los contenidos, ¿qué nos ofrecen, porqué vemos esos programas, qué nos aportan?, ¿simplemente entretenimiento?, ¿qué perdemos?, ¿en qué ocupamos nuestro tiempo?
Si a los grupos de poder les retribuye económicamente que sus mensajes lleguen a públicos específicos, mintiendo, manipulando, esclavizando, y matando; quedan entonces dos opciones: ser más críticos ante los mensajes mediáticos o apagar la televisión.